viernes, 14 de noviembre de 2014

Niños

El retrato de niños es siempre un desafío. Los rasgos y gestos no están marcados como en un adulto. Una leve sombra en la frente o en una comisura pueden variar tremendamente la expresión del rostro. Lo que busco sobre todo es transmitir su carácter: alegre, travieso, introvertido, espontáneo... Hay que exprimir la imagen de partida para poder extraer de ella lo máximo.  Estos son Charly y Pedro, fue una delicia pintarlos a ambos.

Charly, acuarela sobre papel. 30x45


Pedro, acuarela sobre papel. 20x20